Para la mayoría de los perros sanos, el frío empieza a notarse por debajo de unos 7°C (45°F), se vuelve arriesgado para los perros pequeños y de pelo fino por debajo de unos 0°C (32°F) y es peligroso para casi todos los perros por debajo de unos -7°C (20°F). Los perros grandes y de pelaje denso aguantan más, mientras que los pequeños, jóvenes, mayores y enfermos tienen problemas antes. El viento, la lluvia y el pelo mojado pueden hacer que cualquier temperatura se sienta varios escalones más fría.
La respuesta corta
- Por encima de 7°C (45°F): la mayoría de los perros están cómodos. Los perros muy pequeños o sin pelo quizá ya quieran un abrigo.
- De 0 a 7°C (de 32 a 45°F): bien para la mayoría de los perros, pero vigila a los pequeños, de pelo fino, jóvenes y mayores.
- De -7 a 0°C (de 20 a 32°F): potencialmente inseguro para perros pequeños y medianos. Haz paseos cortos y usa abrigo cuando ayude.
- Por debajo de -7°C (20°F): peligroso para perros pequeños y arriesgado para todos. Solo salidas para hacer sus necesidades y paseos breves.
- Por debajo de -12°C (10°F): potencialmente mortal, incluso para perros grandes, en un tiempo bastante corto.
- Gatos: mantén a los gatos dentro de casa cuando baje de unos 7°C (45°F). Bajo cero, los gatos que viven fuera necesitan un refugio cálido.
- ¿Hay humedad o viento? Considera el día uno o dos escalones más frío de lo que marca el termómetro.
¿Hace demasiado frío para pasear?
Introduce la temperatura y algunos datos para ver el riesgo por frío para tu perro o gato.
Introduce la temperatura exterior para ver el nivel de riesgo.
Una ayuda para planificar basada en recomendaciones habituales; no sustituye a tu veterinario.
Tabla de frío para perros según su tamaño
La referencia más utilizada es la escala de seguridad climática de las Tufts Animal Care and Condition (TACC) scales, desarrollada en la facultad de veterinaria de la Universidad Tufts por el Dr. Gary Patronek. Puntúa el riesgo del 1 al 5 según la temperatura y el tamaño del perro. La tabla siguiente es una lectura simplificada de esa escala, redondeada a franjas sencillas en °C y °F. Úsala como punto de partida, no como garantía: el pelaje, la edad, la salud y la costumbre de tu perro desplazan las cifras.
| Nivel de riesgo | Perro pequeño (menos de 10 kg) | Perro mediano (de 10 a 25 kg) | Perro grande (más de 25 kg) |
|---|---|---|---|
| 1 Sin riesgo | 10°C (50°F) o más | 7°C (45°F) o más | 4°C (40°F) o más |
| 2 Riesgo bajo | De 4 a 10°C (de 40 a 50°F) | De 2 a 7°C (de 35 a 45°F) | De -1 a 4°C (de 30 a 40°F) |
| 3 Precaución, potencialmente inseguro | De -1 a 4°C (de 30 a 40°F) | De -4 a 2°C (de 25 a 35°F) | De -7 a -1°C (de 20 a 30°F) |
| 4 Peligroso | De -7 a -1°C (de 20 a 30°F) | De -9 a -4°C (de 15 a 25°F) | De -12 a -7°C (de 10 a 20°F) |
| 5 Riesgo vital | Por debajo de -7°C (20°F) | Por debajo de -9°C (15°F) | Por debajo de -12°C (10°F) |
Qué significan los niveles en la práctica:
- Sin riesgo: paseos y juego como siempre.
- Riesgo bajo: los paseos normales están bien; vigila a los perros frioleros.
- Precaución: acorta los paseos, plantéate un abrigo para perros pequeños o de pelo fino y vuelve a casa si tu perro tiembla o levanta las patas.
- Peligroso: solo salidas breves, con abrigo y protección para las patas en los perros que lo necesiten. Nada de ratos largos en el jardín.
- Riesgo vital: solo salidas para hacer sus necesidades y de vuelta adentro enseguida. Con este nivel, nunca se debe dejar a un perro al aire libre.
Qué hace que el frío sea más peligroso
El termómetro es solo una parte. La escala de Tufts sube o baja la puntuación según varios factores, y los veterinarios recomiendan pensar en la sensación térmica y no solo en la temperatura del aire.
- Viento: el viento arrastra la capa de aire caliente atrapada en el pelaje. Usa la sensación térmica del pronóstico, o cuenta un nivel peor.
- Lluvia, aguanieve o nieve húmeda: el pelo mojado pierde casi todo su aislamiento. Tufts suma dos puntos si el perro está fuera con lluvia o aguanieve, lo que puede convertir un día suave en uno peligroso.
- Pelo fino o corto: galgos, whippets, chihuahuas, bóxers y razas similares pierden calor rápido. Cuenta un nivel peor.
- Doble capa densa: huskies, malamutes, samoyedos, boyeros de Berna y otras razas nórdicas están hechos para el frío. Cuenta un nivel mejor, aunque también pueden sufrir congelación e hipotermia.
- Edad y salud: los cachorros de menos de seis meses, los perros mayores y los perros con enfermedades cardíacas, enfermedad renal, diabetes, problemas hormonales como el hipotiroidismo o artrosis toleran mal el frío. Cuenta un nivel peor.
- Condición corporal: los perros muy delgados tienen menos aislamiento. Aun así, el exceso de peso no es una forma sana de mantener el calor y tiene sus propios riesgos.
- Aclimatación y refugio: un perro acostumbrado al frío, o que tiene un sitio seco y sin corrientes donde descansar, lo lleva mejor que uno que vive dentro de casa y de repente se enfrenta a una ola de frío.
¿Cuánto frío aguanta un gato?
En general, los gatos están más seguros dentro de casa cuando la temperatura baja de unos 7°C (45°F). Por debajo de ese punto, a los gatos que están fuera les cuesta mantener el calor, y bajo cero corren un riesgo real de hipotermia y congelación, sobre todo en las puntas de las orejas, la cola y las patas. Los gatitos, los gatos mayores, delgados o enfermos y las razas sin pelo como el Sphynx sienten el frío mucho antes.
Dentro de casa, la mayoría de los gatos están cómodos cuando la vivienda se mantiene en torno a 18–22°C (65–72°F). Si bajas la calefacción por la noche o cuando no estás, dale a tu gato una cama cálida elevada del suelo, lejos de las corrientes, y una manta en la que pueda meterse.
Si cuidas de gatos que viven en la calle, ofréceles un refugio aislado y elevado con paja (no mantas, que retienen la humedad) y comprueba que los bebederos no se hayan congelado. En invierno, los cambios de apetito, esconderse o el letargo pueden indicar una enfermedad tanto como el frío, así que lee nuestra guía sobre las señales de que tu gato está enfermo.
Señales de hipotermia y congelación
Sí, los perros y los gatos pueden sufrir hipotermia. Ocurre cuando la temperatura corporal baja del rango normal de aproximadamente 38–39°C (101–102,5°F).
Hipotermia inicial (leve):
- Temblores, que pueden ser intensos
- Orejas, patas y cola frías
- Busca calor, gime o está inquieto
- No quiere seguir caminando, levanta las patas, se encorva
Hipotermia moderada a grave:
- Debilidad, tropiezos o movimientos rígidos y torpes
- Confusión, apatía o somnolencia inusual
- Encías pálidas o azuladas
- Respiración lenta o superficial y latido lento
- Temblores que se detienen mientras el animal sigue frío. Es una mala señal, no una buena.
- Colapso o falta de respuesta
La congelación afecta sobre todo a las puntas de las orejas, la cola, los dedos, las almohadillas y el escroto. La piel puede verse pálida, gris o azulada y estar fría y dura, y después enrojecerse, hincharse y doler al calentarse. En los días siguientes, la piel dañada puede formar ampollas u oscurecerse. Al principio la congelación pasa desapercibida con facilidad, así que revisa estas zonas después de cualquier salida larga o con lluvia. Un perro con dolor también puede cojear, lamerse una pata o no querer que lo toquen, como explicamos en señales de dolor en perros.
Si sospechas hipotermia o congelación, lleva a tu mascota a una habitación cálida, sécala con suavidad, envuélvela en mantas templadas (no calientes) y llama a tu veterinario. No frotes la piel congelada y no uses almohadillas térmicas ni secadores directamente sobre la piel, porque pueden quemar tejidos que no perciben bien el calor.
Lleva al día los cuidados de invierno con PetVitals. Registra paseos y síntomas, anota cualquier cosa inusual después de los días fríos y programa recordatorios para revisar las patas y para las visitas al veterinario, para que nada se te escape esta temporada.
Consejos para pasear en invierno
- Paseos más cortos y más frecuentes. En un día frío, dos o tres paseos breves son mejores que uno largo. Como orientación, a muchos perros pequeños les basta con 10–15 minutos en los niveles 3–4.
- Sal en las horas más templadas. Desde media mañana hasta media tarde suele ser lo mejor, sobre todo para perros pequeños y mayores.
- Que no pare de moverse. Quedarse quieto charlando con el frío enfría a un perro mucho más rápido que caminar a buen ritmo.
- Observa a tu perro, no solo el pronóstico. Temblar, ir más despacio, levantar las patas o intentar dar la vuelta hacia casa significan que es hora de volver.
- Sécalo al llegar. Pasa una toalla por el pelaje, la barriga y las patas, y seca entre los dedos.
- Cuida las patas. Recorta el pelo entre las almohadillas para que no se formen bolas de hielo, aplica un bálsamo o cera para patas antes de salir, o prueba botas para perros si tu perro las acepta.
- Hazte visible. Los días de invierno son cortos. Un collar, una correa o una luz reflectantes ayudan a que los conductores te vean.
- Mantenlo hidratado. Con el aire seco del invierno los perros también pierden agua, y comer nieve no es un buen sustituto. Consulta cuánta agua debe beber un perro o un gato.
Peligros ocultos del invierno
Anticongelante. La mayoría de los anticongelantes para coche contienen etilenglicol, que tiene un sabor dulce y es extremadamente tóxico. Basta una cucharadita para causar una insuficiencia renal mortal en un gato, y unas pocas cucharadas pueden envenenar a un perro. Los primeros síntomas parecen una borrachera: tambaleo, vómitos, sed excesiva. El tratamiento funciona mejor en las primeras horas, así que llama de inmediato a un veterinario o a un servicio de toxicología veterinaria si sospechas cualquier exposición. Limpia los derrames, guarda los envases bien cerrados y fuera de su alcance y plantéate un producto con propilenglicol (más seguro para mascotas). Nuestra lista de alimentos tóxicos para perros y gatos recoge otros riesgos del hogar.
Sal y productos para deshielo. La sal gruesa y muchos fundentes irritan y agrietan las almohadillas, y los perros los lamen después, lo que puede causarles malestar de estómago. Limpia o enjuaga las patas después de cada paseo y usa un fundente seguro para mascotas en tus propios caminos.
Los coches funcionan como neveras. En invierno, un coche aparcado retiene el frío y roba calor corporal, igual que en verano atrapa el calor. No dejes a tus mascotas esperando en el coche los días fríos.
Motores de coche y gatos callejeros. Los gatos suelen meterse debajo de los coches o en el compartimento del motor para aprovechar el calor residual. Antes de arrancar, golpea el capó o toca el claxon y dale a cualquier animal escondido la oportunidad de escapar.
Agua helada. Estanques, lagos y ríos pueden parecer sólidos y ceder bajo el peso de un perro. Lleva a los perros con correa cerca del hielo.
Estufas y chimeneas. A las mascotas les encanta tumbarse cerca de las fuentes de calor. Usa protectores y coloca las estufas donde no puedan volcarse ni rozar el pelo.
¿Qué perros necesitan abrigo?
Para algunos perros, un abrigo o un jersey no es solo cuestión de moda. Ayuda de verdad:
- Razas pequeñas y toy como chihuahuas, yorkshire terriers, pinschers miniatura y caniches toy
- Razas de pelo corto y fino como galgos, whippets, galgos italianos, bóxers, dóberman y staffies
- Perros sin pelo o casi sin pelo
- Cachorros, perros mayores y perros con artrosis u otros problemas de salud
- Perros a los que se les ha cortado mucho el pelo para la temporada
Las razas con doble capa densa como huskies, malamutes y terranovas normalmente no necesitan abrigo y pueden pasar calor con él. Lleve lo que lleve tu perro, debe ajustarse bien sin rozar, cubrir el pecho y la barriga y quitarse en cuanto se moje, porque un abrigo empapado hace que el perro pase más frío.
Cuándo llamar al veterinario
Llama a tu veterinario de inmediato, o acude a una clínica de urgencias, si tu perro o tu gato:
- Está débil, confuso, tropieza o se ha desplomado después de estar al frío
- Ha dejado de temblar pero sigue frío al tacto
- Tiene la piel pálida, gris o azul en las orejas, la cola o los dedos, o zonas que forman ampollas o se oscurecen
- Puede haber lamido o bebido anticongelante, aunque parezca estar bien
- Tiene las patas agrietadas, sangrando o muy doloridas y no mejoran en uno o dos días
- Es un cachorro, un gatito, un animal mayor o con una enfermedad crónica y parece encontrarse mal tras exponerse al frío
El invierno también es un buen momento para pedir una revisión rutinaria para las mascotas mayores, ya que la artrosis y algunas otras afecciones empeoran con el frío. ¿No sabes cuándo fue la última? Consulta cada cuánto llevar a un perro o un gato al veterinario.